La táctica DARVO

Deny Attact Reverse Victim and Offender.

Es un patrón de comportamiento utilizado por algunos individuos o parejas, especialmente en situaciones de abuso, para evadir responsabilidades y manipular la percepcón pública. Este patrón se compone de tres etapas:

Primera. Negación. El agresor niega que haya existido un abuso, minimizando el daño y rechazando cualquier acusación.

Así hicieron la primera vez que fui a verles, ridiculizando el medidor de android Radiation Detector. Solo por hacer eso, ya me hicieron dudar de la credibilidad de su postura. Que en sí, es muy creíble, incluso para mí que soy quien lo estoy sufriendo. Ellos atacan desde su piso constantemente en una situación plagada de imposibles que acaban por ser ciertos.

Segunda. Ataque. El agresor ataca la credibilidad de la víctima, haciéndola culpable o ridiculizando su denuncia.

El siguiente encuentro fue en esta línea. Reiteración del encuentro anterior. Puso muchos puntos sobre las íes sin venir a cuento ninguno de ellos. Y al final añadió que iba a seguir haciendo ruido con el aspirador. Y yo pensando, ¿y eso de donde salió?

Tercera. Inversión de roles. El agresor se presenta como la verdadera víctima, invirtiendo el rol de víctima y agresor, lo que confunde y deslegitima a la persona que expone el abuso.

La inversión de roles (pasar de agresor a víctima) no solo confunde a terceros, sino que coloniza el lenguaje emocional: reapropia los términos del daño, los códigos de la vulnerabilidad, y los usa para blindarse moralmente. No se trata simplemente de defensa: hay un movimiento ofensivo hacia la verdad misma.

Fuentes:

▷ DARVO: anatomía de una estrategia invisible – PsicoActiva

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